10 años | Para enamorarse

Para enamorarse

Como diría Cortázar:

― No los quiero cansar con más poemas.   Digamos que les dije: campo, ciudad, río, habitar, barrio, morro, basura, reciclaje, resistencia, territorio, comunidad, convite, Tugurianos, sancocho, autoconstrucción, barrios, procesos, concertaciones, cancha, incendios, resiliencia, colectividad, tejidos, siembras, jardines, huertas, El Bosque, La Paralela,  La Herradura, El Morro, El Oasis, Moravia, morar, moras, moradores, un centro, un corazón diverso, un espacio, una casa, La Casa para aprender juntos, expresarse y encontrarse, La Casa para enamorarse, La Casa de Todos.

10 años | Para conectarse

 

Para conectarse

En los años 80 Richard Stallman redefinió la manera de compartir conocimiento   bajo las siguientes premisas del “software libre”, que son al mismo tiempo derechos y capacidades: acceder,  usar, estudiar, hacer modificaciones, distribuir copias y divulgar las versiones mejoradas para que otros también se beneficien.

Todo lo que sabemos lo hemos aprendido de “otros”. Leyendo, escuchando, mirando, preguntando, debatiendo, interactuando con el mundo, las personas, las ideas.  

Las conexiones que hacemos todos los días definen cómo queremos seguir aprendiendo.

10 años | Para hacer amigos

Para hacer amigos

En Moravia un taller de mofles es también un lugar para crear personajes.

Desde hace varios meses quienes transitan Carabobo se encuentran con  la sonrisa de un hombre de hojalata que sale todos los días a compartir saludos ondulados a quienes pasan a su lado.  Por momentos breves, cuando alguien le devuelve el saludo, su figura pasa de ser “algo”a ser un “alguien” en las mentes que se atreven imaginar.  

Ningún hombre es de hojalata cuando tiene amigos.

10 años | Para jugar

Para jugar

Nos encontramos entre especies. Nos observamos en la naturaleza, exploramos las características particulares y comunes. Identificamos un lenguaje alterno en el otro, animal, planta, bacteria. Y tratamos de comprenderlo, a través de los sonidos, las imágenes, los movimientos, los gestos.  En el juego hay una serie de condicionales. Participar significa aceptarlos. A veces entramos a jugar sin conocerlos bien. No todos los juegos exponen sus condiciones completas. Algunas se ocultan, otras se descubren jugando. Pero la curiosidad es un pulso que nos avienta hacia lo desconocido. Y es que “no saber” es parte esencial del juego. La incertidumbre es un móvil para el aprendizaje. Así como lo es la prospectiva de que una acción realizada desencadenará otra, por experiencia previa.

No obstante, en el caso de los seres humanos, hay un momento del juego que hace surgir una estela de preguntas.  Desde la cultura, que es diversa, los seres humanos tomamos decisiones sobre la manera de relacionarnos, algunas más conscientes que otras. ¿Es acaso una relación competitiva, parásita, depredadora?, ¿es neutral?, ¿cooperativa o mutualista?

10 años | Para moverse

Para moverse:

 

Cuestionario sobre el movimiento:

  • ¿Qué hace moverme todos los días?
  • ¿Qué sucede cuando me muevo?
  • ¿Hacia donde me muevo?
  • ¿Cuáles son los movimientos que más repito?
  • ¿Qué acciones y gestos representan esos movimientos?
  • ¿Por qué repito unos movimientos y no otros?
  • ¿Con quiénes pienso y siento que puedo moverme mejor?
  • ¿Para qué moverse?

10 años | Para narrar

Para narrar:

El olvido es activo y reivindicador si la  decisión que remueve el recuerdo es individual.  Pero hay otro olvido y es aquel que reemplaza las vivencias por anécdotas empaquetadas en formatos dirigidos a oyentes afanados. Vacía de sentido la experiencia y el saber producido por el recuerdo, que es otra forma de comprender el aprendizaje. Y si las memorias no se reconocen con dignidad, el conocimiento sobre lo que nos pasó también será pensado como ecos sin historia.

La memoria cuenta los relatos con dignidad porque son retratos de la experiencia. Conectan la menta con los gestos y la palabra. Enlaza en su acción otras historias y expande la percepción de compañía. Porque aún cuando quienes escuchan no lo vivieron, identifican asuntos que les son propios permitiéndoles pensar en sus narraciones personales.

Vidas entretejidas recorren las calles de Moravia. Con cada paso se narra una historia que es la misma de la humanidad: las migraciones, los encuentros culturales y las acciones colectivas de unas comunidades en el proceso de reconocerse en un territorio.

10 años | Para refugiarse


Para aprender

¿Lobo está? Las niñas y los niños juegan. No siempre en el bosque, aunque en Moravia hay uno. Arman construcciones en las aceras con hojas, piedras y muñequitos. Patean balones en las terrazas. Intercambian tesoros encontrados en paseos. Imitan gestos, combinan ropa para diferenciarse o encontrarse. Son amigos de los gusanos y de los elásticos. La lluvia es un juego que llega de sorpresa, y los días de sol-son para rodar cuesta abajo en piscinas de jabón. Un día trepan árboles. Otro, paredes de ladrillos color salmón(a). Tienen el poder de acercarse con sigilo y alejarse retumbando los suelos en segundos.

Hay días que las niñas y los niños no juegan, ni aprenden. Lo olvidan. No hay nadie que se los recuerde. Pero después llega el lobo y abre su bocota mostrando los dientes. Y las niñas y los niños se ríen. –¡Es un disfraz! –gritan. Todos saben que en la casa del patio grande con carpa de colores los lobos  también son niños.

El Hula Hula se tomó Moravia!

Del 04 al 06 de mayo se realizaro en el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, la segunda versión del Hulero Fest “Stree Art”, un festival urbano, que integra distintas prácticas juveniles urbanas  para complementar el estudio y experimentación del hula en la ciudad.

El festival nació hace un año liderado por el colectivo Hula Hulero Cajero de la ciudad de Medellín con la intención de proponer un espacio en torno al estudio y dominio del hula, consolidándose como un espacio para el discernimiento, entretenimiento e intercambio de saberes, que reúne a todos los artistas, aficionados o interesados por esta destreza, siendo un puente para reunir de manera estratégica a todas las fuentes de conocimiento, para fortalecer  y visibilizar el movimiento hulero en el país.

La programación estuvo integrada por comparsas, talleres formativos, competencias, gala de premiación y presentaciones artísticas, en donde se tuvo como artista invitado al Circo de la Rua, en la Clausura del festival. 

 

Actualmente,  el colectivo ha reafirmado la necesidad de ejecutar encuentros que fortalezcan y actualicen conocimientos en torno al hula, llenado de este modo,  vacíos de desinformación y poca oferta tanto en la formación profesional  como  en la consecución y dominio de materiales necesarios para la práctica; la gran apuesta esta enmarcada entonces en la necesidad de mostrar y enseñar al publico  que esta práctica es tan completa que contribuye a la formación de ciudadanos saludables, disciplinados y constantes.

En la casa de todos le apostamos a las nuevas expresiones artísticas que se generen en la ciudad y abrimos las puertas para el disfrute y aprendizaje de todas las nuevas expresiones culturales que surgen en la ciudad, los invitamos a toda la comunidad a que participen activamente de toda nuestra programación.