¿Cómo ME SUMO? Participación: avances y retrocesos

Nuestra iniciativa de conversatorios, Conversación en 4 bocas, trae el ciclo ¿Cómo ME SUMO? en torno a las #ComunidadesActivas, los procesos de activismo y movilización ciudadana, que invitan a conocer y reflexionar sobre otras formas de participar y construir desde lo colectivo.

La participación en Colombia ha tenido momentos de auge y de caída. Antes de la aprobación de la Constitución Política de 1991, el régimen político era formalmente elitista y dirigido por unas minorías selectas. La interacción entre gobernantes y gobernados se daba a través de la movilización social, las redes clientelares y las protestas, donde el Estado respondía con formas represivas. Tanto el autoritarismo, como el clientelismo deslegitimaron el sistema político colombiano, por lo tanto, en las reformas del Estado de los años noventa y en la nueva Carta Política se le dio protagonismo al ejercicio de la participación, tanto para organizar el Estado, como para concebirla como fin esencial y razón de ser de su existencia.

No obstante, el derecho a la participación tiene un significado equívoco y problemático, puesto que se deriva de una construcción histórica, que está permeada por múltiples factores y diferentes niveles de interpretación, concepciones e intereses. En otras palabras, depende de la correlación de fuerzas que se da en el campo de lo político. Por otro lado, muchas comunidades y grupos organizados coinciden en que a la participación se le ponen condicionamientos, que terminan por desincentivarla.

La construcción del derecho fundamental a la participación resulta de la confrontación y de las alianzas entre los diferentes actores que confluyen en el escenario de lo político. En él se ha dado una irrupción de nuevos sujetos, nuevas voces (mujeres, jóvenes, ambientalistas, activistas, LGBTI, comunidades negras, indígenas, campesinas) nuevas militancias (sociales, territoriales, socioambientales y culturales) y nuevos internacionalismos (cosmopolitismo, “redes desde abajo”, Foros Sociales, discursos antineoliberales) que emergen, para darle forma a nuevas formas y expresiones de la ciudadanía.

En los márgenes, en las pequeñas historias locales, se gestan movimientos con relatos, otros, que ponen la vida en el centro, así como la reivindicación de la gente común y  la multiplicidad de saberes y sabores populares. Es en esos procesos donde se cualifica la participación, porque se decide más allá de un “sí” o de un “no”.

Las estrechas fórmulas institucionales, aún con algunos resultados favorables, es necesario ponerlas en cuestión, para reconocer que la participación puede ser más vital, profunda y creativa.

Catherine Vieira.

Politóloga y Docente de cátedra de la UdeA.

Invitados

Ana María García

Coordinadora del Referendo por el Agro en Antioquia.

Yamid González

Integrante del Periódico Calle 30, del Comité de Concertación Social de Pueblorrico y del Cinturón Occidental Ambiental.

Modera

Catherine Vieira

Politóloga y Docente de cátedra de la UdeA.

Profesional en el proyecto Cultura al Centro que ejecuta la Universidad de Antioquia, para la Secretaría de Cultura Ciudadana.

Es Politóloga, con experiencia en la investigación, síntesis, análisis y gestión de asuntos sociopolíticos, socioambientales y socioculturales a nivel territorial, identificación de riesgos y análisis de coyuntura; apoya procesos de construcción de ciudadanía, participación y movilización social. También es docente en pregrado, diplomados y semilleros de educación no formal y en procesos de formación e investigación para la participación sociopolítica, socioambiental y sociocultural, con organizaciones y líderes sociocomunitarios.

  • Candidata a Magíster en Humanidades. Universidad EAFIT, Medellín.
  • Especialista en Políticas Públicas para la Igualdad. Consejo Latinoamericano de Ciencias
    Sociales –CLACSO- y la Facultad Latinoamericana en Ciencias Sociales –FLACSO-, Sede
    Brasil.
  • Especialista en Planificación y Gestión del Periodismo. Universidad de Buenos Aires-
    Argentina.
  • Postgrado Internacional en Gestión y Política en Cultura y Comunicación.

 

Gestón del pensamiento

 

En el 2018 seguimos aprendiendo juntos

El conocimiento en colectivo nos permite diversificar las ideas, las creaciones, las formas de comunicarnos y relacionarnos.

Este año te invitamos a seguir aprendiendo juntos en La Casa de Todos. A continuación compartimos la oferta de cursos de formación artística y cultural de este primer semestre del 2018.




Nodo Verde: un encuentro entre especies

Taller de Cubiertas Vivas con los Guardianes del Morro y el Colectivo Verde

Este sábado 21 de octubre a las 2:00 p.m. tendremos el lanzamiento del Nodo Verde, un nuevo espacio del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia que propone el encuentro comunitario, la creación de acciones colectivas para el cuidado de nuestro entorno. Cubiertas vivas, siembras colectivas, consumo colaborativo y biodiversidad urbana son algunas de las temáticas ambientales que se trabajarán en este Nodo Verde.

Nodo Verde surge como parte de una convocatoria de Gestores de Innovación que Ruta N lanza el año pasado en la que el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia es seleccionado entre las 30 propuestas ganadoras y recibe un recurso de apoyo de 15 millones de pesos. Como parte de este resultado participamos en una serie de talleres con profesionales que apoyaron la materialización de esta idea y obtuvimos una asesoría especializada para formular un presupuesto y ejecutar el proyecto a partir de 2017.

Taller de Cubiertas Vivas con el Colectivo Verde (Arquitectura)

Este laboratorio ecológico reconoce en primera instancia una problemática en el uso y recolección de residuos sólidos en la comuna 4 que en la actualidad se ven acumulados en las aceras, los jardines y las quebradas de la comuna. No obstante, también identifica una potencialidad en el territorio en los grupos ambientales que están desarrollando acciones de siembra y cuidado del entorno.

Es así como Nodo Verde nace con el objetivo de formar una conciencia activa y comunitaria para la protección de los recursos naturales y la promoción de acciones ambientales conjuntas y directas. Este container cuenta con un techo verde para aislar el calor, un sistema de recolección de aguas lluvias y uso para el lavado de implementos creativos y una estrategia metodológica basado en la experiencia.

Los invitamos a conocer este nuevo lugar que se suma a la estrategia ambiental Palo de lluvia del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia y concebimos como una experiencia ecológica y sensorial para el cambio social.

Grupo de Jornada Escolar Complementaria de Graffiti de la I. E. Miranda y Audiovisuales de I.E. Javiera Londoño

 

 

Trabajo en Red y gestión del conocimiento colectivo

No sabemos cuál es la distancia más cercana entre una abeja y Jorge Luis Borges, no obstante podríamos determinar que esa variable tiene una alta probabilidad de representarse en forma de hexágono. A Borges le leímos decir que el universo, al que otros llaman la Biblioteca, se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales. Y en esa biblioteca, que es la vida misma, todo se registra bajo esta figura geométrica.

Las abejas, que en cuestiones de almacenamiento son expertas, construyen sus panales en estructuras hexagonales para almacenar la miel de una manera funcional y eficiente. A diferencia de los círculos que dejan espacios entre ellos cuando se les une, los hexágonos tienen la habilidad de conectarse sin el problema de dejar vacíos entre las juntas, formando un tejido compuesto por celdas que son aprovechadas en todas sus dimensiones como un resguardo para las larvas, y al mismo tiempo, como un centro para la producción de la preciada miel.

Las iniciativas culturales comparten con las melíferas la premisa de valorar el contenido que producen en comunidad. En el caso de las abejas el contenido del panal está relacionado con su alimento, preservación y comunicación, y con la fecundación de otras especies. Para los humanos el contenido es el conocimiento que producen las personas y comunidades, una manera de entenderse y representarse a sí mismos y a los demás (otros humanos, otras especies), hacerse preguntas, construir identidades y buscar posibilidades en el territorio que habitan. Las creaciones artísticas, los procesos de formación, los proyectos comunitarios y las acciones comunicativas, son un material tan valioso que los espacios culturales y comunitarios toman el rol de guardianes y bodegas, recolectores y distribuidores, estrategas y comunicadores del conocimiento.

No obstante, el trabajo en red estimulado por una herramienta como Internet y su incidencia en las dinámicas geopolíticas y económicas actuales ha creado un aumento exponencial en la producción de contenido, proyectos y actividades, a un nivel industrial, dejando como evidencia una dificultad, y al mismo tiempo un reto, y es mejorar la capacidad de sistematizar y retroalimentar los procesos. El uso de la inteligencia colectiva se relaciona con el tiempo que le demos en nuestra cotidianidad al intercambio de saberes. Sin embargo, las últimas décadas nos han demostrado que la tendencia global prioriza la aceleración antes que la reflexión, reduciendo nuestra capacidad para procesar lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo, incrementando la brecha de desigualdad e insostenibilidad de los procesos. El aumento en la cantidad de información no refleja necesariamente un mayor conocimiento.

 

 

La sostenibilidad en los procesos culturales, no se limita al asunto económico. También se relaciona con el desarrollo de capacidades para satisfacer las propuestas de las comunidades de acuerdo a las lecturas que hacen de sus territorios, manteniendo el equilibrio entre los recursos humanos, ambientales y financieros. Es este balance impulsado por la comunidad el que permite que las experiencias que vivimos en los espacios de dinamización cultural se transformen en aprendizajes que pasen por el cuerpo, a través de los sentidos, las conversaciones y las preguntas en colectivo.

Además de la gestión de recursos para hacer realidad las iniciativas culturales, la gestión del conocimiento es un componente esencial porque reconoce en los saberes locales las herramientas para la resiliencia y la construcción de tejido social.

Hablar de creación colaborativa o dinámicas en red no es suficiente cuando las formas de relacionarnos aún corresponden a una topología de redes centralizada de manera total o parcial. Y aunque hoy, gracias al trabajo de gestión y comunicación intercomunitario podemos identificar una tendencia a la descentralización, es importante que esta dinámica de relacionamiento sea también distribuida de manera que:

  • Mejore la transferencia y apropiación del conocimiento
    Preserve la memoria de los proyectos individuales y compartidos
    Evite reprocesos o cambios abruptos en procesos o actividades ya realizadas
    Facilite el intercambio de información e iniciativas
    Promueva acciones de financiamiento y creación colaborativa
    Desarrolle una metodología de trabajo en red autorregulada
    Promueva la circulación libre de las creaciones, facilite la publicación de contenidos e impulse la creación de obras derivadas

La gestión colectiva y comunitaria enfrenta hoy diversos retos relacionados con los procesos de formación, comunicación y sostenibilidad entre colectivos exigiendo una metodología de trabajo en red con mayor acceso, colaboración y retroalimentación. El Encuentro Iberoamericano de Centros Culturales es un espacio para el intercambio y reconocimiento de los aprendizajes comunitarios en temas de organización, gestión de conocimiento, desarrollo de pedagogías, metodologías y contenidos pertinentes con las realidades de nuestras territorios, e invita de manera especial a una reflexión sobre qué significa la sostenibilidad y el trabajo en red en un centro o proyecto cultural en relación a partir de tres temáticas:

Comunidades Activas
Lo popular y lo contemporáneo
Economías Colaborativas