Fecisla 2018 en la Casa de Todos

El Festival Internacional Cine en la Isla (Fecisla) es una muestra de cine que se realiza en Isla Fuerte, un corregimiento de Cartagena desde el año 2015 y que este año llega al Centro Cultural de Moravia para mostrar el trabajo de cine corto que se realiza allí.

Fecisla, nace de la  necesidad de mostrar trabajos de cine corto (cortometrajes) de un proyecto de investigación llamado Cine Estado de la Universidad de Antioquia que se realizo en la isla ; hoy se reciben mas de 700 películas cortas de convocatorias nacionales e internacionales.

El Festival cuenta con cuatro categorías: Pez Loro (selección oficial de cine para niños), Selección Oficial Raíces de Mangle (selección oficial de cortometraje nacional), Altamar (selección oficial de cortometraje internacional) y Marejada (selección oficial de cine afro), todas cumpliendo un solo fin que es  realizar una muestra en donde tanto nativos como extranjeros y visitantes del festival se sientan identificados.

En el Marco del festival, también se realiza en la isla procesos formativos de cine (Escuela Arrecife) en donde niños,  jóvenes y adultos isleños pueden participar de  talleres de cine, música, danza, ambientales, de empoderamiento social y turismo.

Para el ciclo de cine Marejada-Feciscla 2018 se están realizando las proyecciones de  cortos de las categorías Altamar, Marejada y Pez Loro ademas de la inauguración de una exposición que recopila la historia del festival. Las muestras de los cortos se realizaran hasta el próximo 15 de julio, la exposición la tendremos hasta el 15 de agosto.

10 años | Para enamorarse

Para enamorarse

Como diría Cortázar:

― No los quiero cansar con más poemas.   Digamos que les dije: campo, ciudad, río, habitar, barrio, morro, basura, reciclaje, resistencia, territorio, comunidad, convite, Tugurianos, sancocho, autoconstrucción, barrios, procesos, concertaciones, cancha, incendios, resiliencia, colectividad, tejidos, siembras, jardines, huertas, El Bosque, La Paralela,  La Herradura, El Morro, El Oasis, Moravia, morar, moras, moradores, un centro, un corazón diverso, un espacio, una casa, La Casa para aprender juntos, expresarse y encontrarse, La Casa para enamorarse, La Casa de Todos.

10 años | Para conectarse

 

Para conectarse

En los años 80 Richard Stallman redefinió la manera de compartir conocimiento   bajo las siguientes premisas del “software libre”, que son al mismo tiempo derechos y capacidades: acceder,  usar, estudiar, hacer modificaciones, distribuir copias y divulgar las versiones mejoradas para que otros también se beneficien.

Todo lo que sabemos lo hemos aprendido de “otros”. Leyendo, escuchando, mirando, preguntando, debatiendo, interactuando con el mundo, las personas, las ideas.  

Las conexiones que hacemos todos los días definen cómo queremos seguir aprendiendo.

10 años | Para hacer amigos

Para hacer amigos

En Moravia un taller de mofles es también un lugar para crear personajes.

Desde hace varios meses quienes transitan Carabobo se encuentran con  la sonrisa de un hombre de hojalata que sale todos los días a compartir saludos ondulados a quienes pasan a su lado.  Por momentos breves, cuando alguien le devuelve el saludo, su figura pasa de ser “algo”a ser un “alguien” en las mentes que se atreven imaginar.  

Ningún hombre es de hojalata cuando tiene amigos.

10 años | Para jugar

Para jugar

Nos encontramos entre especies. Nos observamos en la naturaleza, exploramos las características particulares y comunes. Identificamos un lenguaje alterno en el otro, animal, planta, bacteria. Y tratamos de comprenderlo, a través de los sonidos, las imágenes, los movimientos, los gestos.  En el juego hay una serie de condicionales. Participar significa aceptarlos. A veces entramos a jugar sin conocerlos bien. No todos los juegos exponen sus condiciones completas. Algunas se ocultan, otras se descubren jugando. Pero la curiosidad es un pulso que nos avienta hacia lo desconocido. Y es que “no saber” es parte esencial del juego. La incertidumbre es un móvil para el aprendizaje. Así como lo es la prospectiva de que una acción realizada desencadenará otra, por experiencia previa.

No obstante, en el caso de los seres humanos, hay un momento del juego que hace surgir una estela de preguntas.  Desde la cultura, que es diversa, los seres humanos tomamos decisiones sobre la manera de relacionarnos, algunas más conscientes que otras. ¿Es acaso una relación competitiva, parásita, depredadora?, ¿es neutral?, ¿cooperativa o mutualista?

10 años | Para moverse

Para moverse:

 

Cuestionario sobre el movimiento:

  • ¿Qué hace moverme todos los días?
  • ¿Qué sucede cuando me muevo?
  • ¿Hacia donde me muevo?
  • ¿Cuáles son los movimientos que más repito?
  • ¿Qué acciones y gestos representan esos movimientos?
  • ¿Por qué repito unos movimientos y no otros?
  • ¿Con quiénes pienso y siento que puedo moverme mejor?
  • ¿Para qué moverse?

10 años | Para narrar

Para narrar:

El olvido es activo y reivindicador si la  decisión que remueve el recuerdo es individual.  Pero hay otro olvido y es aquel que reemplaza las vivencias por anécdotas empaquetadas en formatos dirigidos a oyentes afanados. Vacía de sentido la experiencia y el saber producido por el recuerdo, que es otra forma de comprender el aprendizaje. Y si las memorias no se reconocen con dignidad, el conocimiento sobre lo que nos pasó también será pensado como ecos sin historia.

La memoria cuenta los relatos con dignidad porque son retratos de la experiencia. Conectan la menta con los gestos y la palabra. Enlaza en su acción otras historias y expande la percepción de compañía. Porque aún cuando quienes escuchan no lo vivieron, identifican asuntos que les son propios permitiéndoles pensar en sus narraciones personales.

Vidas entretejidas recorren las calles de Moravia. Con cada paso se narra una historia que es la misma de la humanidad: las migraciones, los encuentros culturales y las acciones colectivas de unas comunidades en el proceso de reconocerse en un territorio.